"Ése es el precio que pagas cuando partes: los objetos no se quedan donde los dejaste, los amigos difuminan tu recuerdo apenas les das la espalda, los parientes no te vienen a buscar porque los tenues lazos se estiraron en la distancia y terminaron quebrándose. El mapa de la isla del tesoro que se pierde. Les ocurre a todos porque todos, tarde o temprano, parten a algún lugar".
La materia del deseo
Edmundo Paz Soldán

domingo, junio 29, 2008

My tears drop out.... I feel so lonely now...

-Cambiaré el cd ahora, ya me aburrió ese grupo- dijiste al momento en que terminabas de lavar los trastes y secabas tus manos con la pequeña toalla.

Te acercaste a la caja de los discos. Pasaste uno a uno mientras murmurabas: "no, este no, tampoco, mmm... nel...". Tus dedos se movian rápido entre las cajas de aquellos discos, hasta que tu mirada e interés se posó en uno. "Laura Pausini" se leía en él.

-mmm.... bueno!-

Guardaste los demás y te dirigiste a la grabadora para ponerlo. Ya cuando le pusiste "play", te dirigiste a limpiar con un trapo húmedo las superficies de la cocina. Comenzaste a cantar, y notaste que ya no podías alcanzar las notas altas de aquellas canciones, éso era triste... pues ántes podías cantar casi cualquier cosa. Quisiste ser cantante, pero ahora ya no podías mas que gritar desafinadamente... tu mirada se posó en el suelo, y un sentimiento de profunda tristeza te inundó, "tal vez en el futuro quede muda..." pensaste sabiendo que no necesariamente tenía que ser verdad, porque lo que te acabó la voz fué aquella grave enfermedad que tuviste a principios de año, de la cual ya te habías aliviado completamente.

La música continuaba auqnue tu estuvieras hundida en esa tristeza algo vanal que te afectaba.

"quizas si tu piensas en mi, si a nadie tu quieres hablar, si tu te escondes como yo,
si huyes de todos y te vas pronto a la cama sin cenar,
si aprietas fuerte contra ti, la almohada y te hechas a llorar
si tu no sabes cuánto mal te hará la soledad."


Escuchaste aquellas palabras y de inmediato pensaste en aquel amigo tuyo con el que ya casi no hablas, que al parecer la distancia y su nueva novia se lo habían llevado lejos. Ni siquiera te habló en tu cumpleaños, tampoco contestó tus llamadas y menos tus e-mails.... e-mails... tenías que haberle escaneado las fotos de tus álbums para enviárselas a tu mamá que tan lejos estaba ahora, tan lejos... y la extrañas tanto. Apenas han pasado dos días de que no la ves y ya no soportas estar sola... aunque haces el intento, y tratas de hacer lo que ella te pidió ántes de irse, pero aún así...

Tu corazón se había quebrado, y comenzabas a llorar mientras tu cabeza seguía dando vueltas. Caminaste hacia la lavandería para entretenerte limpiando el arenero de tus lindas mascotas y así dejar de llorar, pero apenas cruzaste el umbral sentiste como un rayo de profunda melancolía y dolor te atravezaba el alma. Tu piel se puso como de gallina. Te recargaste en la lavadora y te dejaste caer lentamente al suelo... la ropa que estaba sobre ella cayó sobre tí, sobre tu cabeza. La apretaste fuerte contra tí y comenzaste a llorar tan dolosamente, tan amargamente, como no habías podido llorar en ¿cuanto tiempo?¿dos años?¿tres? Ya ni tú lo sabías, pero ahora no importaba. Estabas sola, triste, y no había nadie quien te abrazara, quien te consolara ni quién te dijera cosas lindas para que sonrieras. Estabas sola, y era tu momento de sacar todo lo que sentías.

"Y cuantas noches lloraré por él
cuantas veces volveré a leer
aquellas cartas que yo recibía
cuando mis penas eran alegrias"

Vino a tu mente un remolino de imágenes, recuerdos, sentimientos, que justo ahora, te dolían más que antes. Ya no podías parar. Tus gritos se escuchaban hasta afuera de la casa, pero no te importaba. "Soy humana y tengo derecho a llorar cuan fuerte se me dé la regalada gana" te dijiste a tí misma para no apenarte de tus fuertes gritos.
En tu cabeza viste la sonrisa de aquél amigo que ya no ves, a tu madre despidiéndose ántes de subirse al avión, a tu difunta y queridísima abuela recibiendote con los brazos abiertos en su casa, recordaste también a tu mamy tei que también había fallecido, a tu tia Marta, a tus amigos de la secundaria, de la primaria, de la prepa... a todos, los extrañabas tanto...

Entre lágrima y lágrima, y mietras las recordabas, parecía que tus dos mejores amigas estaban ahora en el suelo contigo, abrazándote, acariciandote, simplemente estando ahi en ese momento tan horrible...

Secaste tus lágrimas un poco, sonreiste y agradeciste por tenerlas tan cerca... por haberlas conocido... justo después, seguiste llorando y recordando todas aquellas cosas que extrañabas...

"Tu no me dejes mas, nunca me dejes
inolvidable nada mas, nada menos tu serás
tu no me dejes mas, nunca me dejes"

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